¿Cómo dar seguimiento adecuado al diagnóstico de SOP?

En la vida, la salud es sagrada. Por desgracia algunas personas no la aprecian como deberían de hacerlo. Eso se traduce en falta de interés por acudir con un médico o no someterse a revisiones generales de forma periódica. El resultado es permitir que pequeños problemas aumenten en intensidad y peligrosidad.

Por eso es muy importante fomentar hábitos saludables y exámenes médicos que permitan identificar cualquier tipo de enfermedad desde sus primeras etapas. Aunque existen ciertos síntomas que una mujer puede notar para intuir que padece de Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), sólo un galeno puede emitir un diagnóstico.

Nunca abandonar los tratamientos médicos

Una vez que se diagnosticó a una paciente, lo más importante es indicar un tratamiento adecuado y las instrucciones a seguir. Una de los tratamientos más efectivos son los que contienen myo-inositol. Es un compuesto orgánico de la familia del complejo B. Ayuda a tratar los síntomas del SOP, como exceso de testosterona (que se muestra en exceso de vello, dificultad para bajar de peso o acné), infertilidad y ciclos menstruales irregulares.

Se le debe de dejar en claro a la paciente que no se trata del final del mundo y mientras mantenga una correcta adherencia es factible lograr una recuperación. El mayor secreto es jamás abandonar el tratamiento farmacológico. No se debe de esperar una solución inmediata porque se requiere de tiempo para realmente superar el SOP. Pero si se siguen las indicaciones médicas existen altas probabilidades de lograrlo. De igual manera, siempre se debe de acudir a las citas periódicas para que el médico a cargo analice los avances.

En especial, una de las preocupaciones de las mujeres con SOP es que no pueden embarazarse. Lo primero y más importante es que la paciente esté enterada que sí puede llegar a procrear. La diferencia es que le costará un poco más de trabajo que al resto. Con esto en mente, se necesita de la total cooperación para seguir el tratamiento de inicio a fin.

Al final, lo correcto es no sólo emitir un tratamiento a las pacientes sino transmitirles confianza. De esta manera existen menos probabilidades de que abandonen las indicaciones médicas y eso se traduzca en poner en riesgo su integridad.